El déficit histórico de políticas docentes amenaza el bienestar y la motivación de los profesionales y dificulta la mejora educativa

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07/10/2025
Según el informe TALIS, los niveles de satisfacción docente (95%) siguen al frente de la UE. Sin embargo, el porcentaje de profesorado con mucho estrés en Cataluña se ha duplicado en seis años (del 7% en 2018 al 14% en 2024); una tendencia con repercusiones en el bienestar del profesorado, la calidad educativa o la intención de abandonar la profesión.
El incremento del estrés docente se asocia a un déficit estructural de políticas de apoyo: el 38% del profesorado afirma sufrirlo por la gestión de la diversidad y la equidad (UE: 23%), en un contexto de carencia de personal especializado y recursos en los centros. Sólo un 15% de los docentes novatos accede a programas de iniciación (UE: 38%) y menos de la mitad (48%) considera útil la formación permanente, evidenciando la falta de una estrategia sólida de desarrollo y bienestar profesional.

Difícilmente podrán mejorarse los resultados educativos si no se impulsa una política específica docente. "Tenemos unos grandes docentes pero el sistema no les permite desarrollar su potencial" (Enric Prats, profesor de pedagogía - UB)

Causas: La falta de recursos para atender el incremento de la complejidad en los centros, déficits en la capacitación y desarrollo profesional y la falta de espacios y tiempo para el bienestar y el trabajo en equipo en los centros

Propuestas: A partir del análisis del informe TALIS, y del trabajo con un grupo de académicos y docentes, la Fundació Bofill propone aumentar el personal de apoyo y atención educativa, más tiempo de coordinación en los centros y una formación docente más clara y adaptada a la realidad, entre otros.

Los docentes catalanes tienen uno de los niveles de satisfacción con el trabajo más altos de Europa. Según el informe TALIS (Teaching and Learning International Survey, en inglés) 2024, impulsado por la OCDE y que da voz a docentes y direcciones, el porcentaje de profesores de secundaria satisfechos es del 94% (en la Unión Europea es del 90%).

Sin embargo, estos resultados contrastan con el aumento de los docentes que afirma sufrir mucho estrés (en seis años se ha duplicado el porcentaje y, del 7% en 2018 se ha llegado al 14% en 2024, cuando a nivel europeo se ha mantenido al 16%). El estrés del profesorado tiene importantes repercusiones en el bienestar del profesorado, la calidad educativa y la intención de abandonar la profesión. Para poder abordar todos estos factores, es necesario que los sistemas educativos dispongan de una política docente explícita que fomente su bienestar.

Para analizar los déficits, los impactos de este reto, y realizar propuestas, la Fundación Bofill ha impulsado un trabajo liderado por el profesor de pedagogía de la Universidad de Barcelona Enric Prats. Ha revisado informes previos de TALIS, investigación internacional y ha contado con la participación de un grupo de académicos y docentes integrado por Ana Marin, Marta Campo, Sheila González, Karine Rivas, Maria Marcos, Miquel Martínez, Marta Pujadó y Elvira Borrell. Concluyen que Cataluña debe aprovechar el alto compromiso profesional, que se mantiene a diferencia de otros países, para impulsar reformas estructurales para el bienestar docente.

Compromiso docente por encima de la media internacional

En Cataluña y España los docentes están más comprometidos que la media internacional, con unos resultados históricamente más altos en motivación para escoger la profesión. TALIS recoge que en el último año se han formado en el estado el 91% de los docentes (mientras que la media de la OCDE es del 84%) - hecho que muestra un compromiso con la mejora- o que sólo un 42% priorizan la seguridad laboral como motivación para elegir la profesión (cuando la media de la OCDE es del 50%). Aunque en este último informe no se recoge el dato, anteriormente Cataluña y España han destacado por tener uno de los porcentajes más elevados de docentes que eligen la profesión para contribuir a la sociedad, como un motivo superior a los que hacen referencia a la seguridad laboral.

"Tenemos unos grandes docentes, pero no pueden desarrollar su potencial"

"Tenemos unos grandes docentes, pero no pueden desarrollar su potencial", resume Enric Prats. "A pesar de muchos años de desinversión en educación, Cataluña tiene docentes comprometidos, motivados y formados, pero el sistema les ha ofrecido históricamente unas condiciones insuficientes para lograr este compromiso con calidad". “Sin reforzar las políticas docentes”, añade, “es muy difícil que puedan asumir el reto de mejorar resultados, por muy comprometidos que estén”. Si no se actúa con decisión en este ámbito, concluye, "los datos de estrés y desmotivación podrían empeorar en pocos años como está ocurriendo en otros países, con problemas para atraer y retener a profesionales".

Los principales déficits de la política docente en Cataluña

Detrás del estrés de los profesionales está la sobrecarga de trabajo, la falta de recursos para gestionar el aula, la infrafinanciación, la presión administrativa o la ausencia de una política de desarrollo y capacitación profesional reconocida y de calidad, tal y como evidencian numerosas investigaciones.

Así, tanto los datos de TALIS como el análisis de los expertos confirma algunas grandes carencias en políticas docentes. Por un lado, la ausencia de políticas de apoyo para hacer frente a la complejidad. Los centros deben afrontar una diversidad social, cultural, económica y de alumnado con necesidades educativas especiales cada vez mayor sin que aumenten los recursos específicos. Cataluña está entre los 3 países con mayor pobreza infantil de la Unión Europea según la última encuesta de condiciones de vida (2024), llegando a un 35%. Mientras tanto, sigue existiendo un importante déficit de recursos para acompañar esta complejidad, especialmente relevante en cuanto a la carencia de personal de apoyo educativo no docente. Esta situación explicaría el dato en lo referente al porcentaje de docentes que afirman tener estrés por un exceso de trabajo relacionado con la gestión de la diversidad y la equidad, que en Cataluña se eleva hasta el 38% de los docentes, por encima del 34% de España y muy lejos del 23% de media de la UE.

"Catalunya debe ponerse al día con equipos interdisciplinarios, como han hecho otros países"

Para Maria Marcos, maestra de primaria y presidenta de la Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica, esta gran diferencia con la media de la UE "es una señal de alarma clarísima". Evidentemente que los docentes deben implicarse en tareas sociales y de acompañamiento, aclara, pero "no puede ser que su función educativa quede gravemente limitada por la ausencia de profesionales especializados, con la consecuencia de que se reduce el tiempo y la calidad dedicados al aprendizaje de los alumnos", concluye. Por eso pide "ponerse al día con equipos multidisciplinares, como han hecho el resto de países de nuestro entorno".

Por otra parte, el rol docente no cuenta con una política de capacitación y desarrollo profesional. Si bien existe consenso en que actualmente el docente no sólo transmite conocimientos, sino que tutoriza, acompaña emocionalmente, trabaja en equipo, gestiona la diversidad, participa en la vida del centro y rinde cuentas a la sociedad ya las familias, este rol no se ha acompañado ni con una definición clara de lo que implica ni de una capacitación sistemática y de calidad. TALIS confirma que hay margen de mejora en todos estos ámbitos, tanto en Cataluña como en España.

En cuanto al inicio de la docencia, sólo el 33% de los docentes catalanes afirma haber participado en actividades de acompañamiento y mentoría formales organizados por la administración educativa, una cifra similar a la de España y la UE (36%) e inferior a la media de la OCDE (40%). En cambio, Cataluña destaca por llevar a cabo actividades informales de inicio a la docencia organizadas por los centros como sesiones de bienvenida o programas de apoyo (un 64% de participación, frente al 56% europeo). Un hecho que sugiere que muchos centros han desarrollado sus propios mecanismos ante la falta de programas formales. También hay margen de mejora en mentoría más allá del inicio a la docencia: Aunque el 72% de los docentes de secundaria están en un centro donde se les ofrece un programa de mentoría (por encima de la media española del 59%), la OCDE (79%).

Por otra parte, a pesar de que una amplia mayoría de docentes participa en actividades de formación permanente en España (91%), en Cataluña menos de la mitad (48%) considera que estas actividades hayan tenido un impacto positivo importante (la media de la UE es del 56%).

Entre las barreras a la formación continuada, aparte de la falta de tiempo, en Cataluña destacan especialmente dos factores: el 78% de los docentes señalan la falta de incentivos económicos, de horarios o de reconocimiento (en la OCDE es el 46%) y el 55% considera que la formación es demasiado cara (0)

"El rol docente no puede recaer en la buena voluntad"

Para la profesora colaboradora de la UOC y ex inspectora de educación Elvira Borrell, “la ampliación del rol docente no puede recaer sólo en la buena voluntad: son necesarias políticas claras de desarrollo profesional que acompañen a este nuevo encargo”.

En este sentido, un aspecto especialmente relevante es cómo los sistemas educativos acompañan a los docentes en el inicio de su trayectoria, sobre todo a nivel práctico y en aspectos como la programación de actividades, la gestión de aula, la gestión de la diversidad o la relación con familias y compañeros. Tal como señala Ana Marín, "los primeros años de docencia son decisivos por la carrera profesional": "Los países que han apostado por programas sólidos de iniciación y por una formación docente de calidad", añade, consiguen profesores mejor preparados, con más bienestar y menos abandonos ". En Cataluña, sin embargo, sólo un 15% del programa de 38%).

"Sin tiempo, ni estabilidad de equipos, ni proyectos consolidados es imposible construir una profesión atractiva"

Los expertos y la investigación coinciden en que el sistema educativo no tiene políticas específicas para garantizar entornos saludables y promover el bienestar del profesorado.

Desde esta perspectiva, todos los centros deberían disponer de espacios, tiempo y recursos que permitan, tal y como señala Marcos, “dar sentido compartido a la labor docente”. "El proyecto educativo y el trabajo en equipo son la base", explica, pero la falta de tiempo, la ausencia de reconocimiento de la progresión profesional, la dificultad para mantener equipos y la falta de medidas para cuidar la salud mental y emocional del profesorado lo impiden. “Sin tiempo para colaborar, sin estabilidad en los equipos y sin proyectos educativos de centro consolidados es imposible construir una profesión atractiva y sostenible”, remacha la profesora de secundaria Marta Pujadó. En la misma línea, Marta del Campo, directora del Instituto Escuela La Mina, subraya la necesidad de poner recursos y acompañamiento "para generar un clima de equipo, dar un propósito compartido y disponer de recursos para la mentoría o el apoyo entre iguales".

Por último, el informe TALIS apunta que la carga administrativa es una fuente creciente de estrés para el profesorado que puede limitar el tiempo para tareas con mayor valor educativo y de bienestar. En Cataluña el 59% de los docentes declara sentir bastante o mucho estrés por exceso de tareas administrativas (en la UE es el 55%). Este tipo de tareas también afectan de forma notable a los equipos directivos, lo que dificulta la creación de espacios, tiempos y dinámicas de equipo que favorezcan el bienestar y la cohesión profesional.

Cinco propuestas de mejora de la política docente

  • Personal de apoyo educativo no docente, estructural, para todo el sistema educativo que no dependa de las disponibilidades presupuestarias de cada año: Se propone impulsar un plan de inversión para aumentar los ratios de educadores o trabajadores sociales, psicopedagogos, integradores sociales, mediadores, o especialistas en inclusión (entre otros). Por disponer de plantillas de diferentes disciplinas estables empezando por los centros más vulnerables y hasta todos los centros educativos. Este plan no debe estar vinculado a disponibilidad de financiación extraordinaria, como ha ocurrido recientemente con el programa de personal de apoyo educativo de Complejidad, que ha provocado la desaparición de este tipo de personal en numerosos centros. A medio plazo habría que llegar a la ratio de personal de apoyo por docente medio de la UE de 2018 (16 docentes por profesional de apoyo).
  • Incrementar el tiempo de coordinación y crecimiento profesional: Incrementar el número de horas de que disponen los centros educativos para coordinación de equipos, dinámicas de observación entre iguales, formaciones de calidad priorizadas por los equipos y proyectos de centro, entre otros. Para que los centros, en su autonomía, dispongan de más recursos para promover un clima de bienestar, crecimiento e impacto de sus objetivos. Para asegurar una aplicación adecuada, el Departamento de Educación y Formación Profesional debería también ofrecer asesoramiento de proximidad y calidad desde las zonas educativas.
  • Un marco de competencias, funciones e incentivos que permitan desarrollar una carrera profesional a lo largo de la trayectoria: Numerosos países están avanzando a la hora de definir las competencias y funciones que se espera de los docentes antes de entrar en el sistema, al inicio de la docencia ya lo largo de la trayectoria profesional. Este marco debe acompañarse con incentivos que favorezcan su participación en actividades capacitadoras (como disponer de un catálogo formativo y a precios asequibles), reconocer y facilitar horas disponibles para ello y reconocer salarialmente la progresión en la asunción de funciones. En Cataluña las carreras profesionales se estancan pronto porque el sistema no las promueve: todavía no existe un marco competencial de este tipo, ni incentivos de horas para la progresión profesional, ni una progresión salarial que vaya más allá de la antigüedad laboral.
  • Un plan de inducción, de acompañamiento universal y de calidad durante los 2 primeros años de docencia, con actividades capacitadoras y programa de mentoría para todo el profesorado novel: El programa podría basarse en experiencias previas ya desarrolladas en Cataluña, como el programa NEST o Sensei. Incluiría seminarios, formaciones online y talleres centrados en programar y aplicar actividades, gestión de aula, atención a la diversidad y evaluación del alumnado.
  • Un Plan de formación permanente vinculada a las necesidades del centro, garantizando la calidad y la transferencia a la práctica: La formación docente debe tener siempre una vertiente práctica y reflexiva, con acompañamiento a la puesta en práctica en el aula (a través de la codocencia, el mentoraje o la observación entre iguales). También debe ajustarse a las necesidades de cada centro y de su proyecto, impartirse en horario de permanencia y, en el caso del acompañamiento práctico, en horario lectivo para asegurar un acompañamiento real. Con un catálogo diverso y de calidad de formación individual, alineado con el progreso de las competencias docentes y reconocido con mecanismos como nuevas responsabilidades en el centro o el sistema. Se propone hacerlo a partir de una Agencia de la Formación Permanente de los Docentes, con autonomía con respecto al Departamento, un equipo especializado en formación y un espacio de gobernanza con el propio Departamento, los Institutos de Ciencias de la Educación de las Universidades y entidades pedagógicas. Un tipo de organismo que ya se ha puesto en marcha en otros países y permite una gestión más estratégica, especializada y flexible de la formación continua para docentes.


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