La “sobreoferta educativa” es el excedente de plazas escolares que existe en un barrio o un municipio en relación con el alumnado que debe matricularse.
Este fenómeno se produce porque, cuando aumenta el alumnado, también tiende a crecer la oferta de plazas. En cambio, cuando se da una caída demográfica, esta oferta no disminuye. Además, la llegada de alumnado extranjero no compensa esta caída. Lo que podría parecer una buena noticia y una oportunidad para reducir ratios es también una tendencia que, si no se gobierna correctamente, genera segregación escolar.
Esta sobreoferta se traduce en una competencia entre las escuelas, ya que los centros se ven empujados a esforzarse por atraer a un alumnado cada vez más escaso. También incrementa la posibilidad de movilidad de las familias. Propicia que sean las más acomodadas las que se desplacen para matricular a sus hijos e hijas fuera de sus barrios.
Finalmente, provoca una acumulación de plazas vacantes tras la preinscripción en algunos centros. Por un lado, centros que reciben más alumnado de matrícula viva (que se incorpora a lo largo del curso y es generalmente más vulnerable) sin una planificación adecuada, lo que hace que el centro sea cada vez más complejo. Por otro lado, la acumulación de plazas vacantes acaba dejando a algunos centros en riesgo de cierre por falta de demanda; 116 centros en nuestro territorio.
Históricamente, no se ha programado la oferta a medio y largo plazo. Tampoco se ha hecho a partir de criterios de equidad, sino únicamente de demanda. En Cataluña, además, cuando se aplican políticas de reducción de ratios o supresión de líneas, que permiten reducir la sobreoferta, se hace de manera general en la red pública, pero es voluntaria o depende únicamente de la demanda en la red concertada.
Todo ello acentúa los desequilibrios entre escuelas y profundiza la segregación escolar, especialmente en la educación infantil de segundo ciclo.
La reducción de la matrícula en Educación Infantil por comunidades autónomas
La caída demográfica ha comportado una reducción del 15 % de la población escolar en el conjunto del Estado entre los cursos 2019/20 y 2024/25. Ceuta, Melilla, País Vasco, Asturias, Canarias, Galicia y la Comunidad de Madrid son los territorios en los que más desciende el padrón en los primeros niveles de la escolarización.
Propuestas para corregir la sobreoferta y la segregación
Algunas medidas para evitar que la sobreoferta se traduzca en una mayor segregación son:
1. Una regulación de los conciertos que permita gobernar toda la oferta financiada con fondos públicos. La regulación debe determinar la programación conjunta.
2. Dar instrucciones para programar una oferta ajustada al padrón que promueva la distribución equilibrada del alumnado.
3. Evitar la sobreoferta y garantizar que la oferta cubra las necesidades de escolarización de cada zona.
4. Aplicar diferentes ratios de grupo en función de la complejidad del centro y de las necesidades de escolarización de la zona.
5. Bloquear las plazas vacantes de los grupos complejos después de la preinscripción para evitar que reciban un exceso de matrícula viva.
6. Reducir las ratios iniciales en todos los centros educativos para disponer de suficiente espacio a lo largo del curso para la matrícula viva sin masificar las aulas.
7. No distribuir el alumnado de matrícula viva según las vacantes, sino según la complejidad social.
8. Suprimir líneas, fusionar o reconvertir los centros educativos en aquellos contextos de reducción drástica del número de alumnos, con criterios desegregadores.
9. Condicionar la renovación de los conciertos para 2026/2027 a compromisos claros, vinculantes y verificables, como la escolarización de alumnado vulnerable y el ajuste de la oferta.
10. Reformar el modelo de financiación actual hacia un modelo por fórmula que ajuste los recursos a la complejidad social del alumnado.
María Segurola